SAMPEDRO

01.07.2014 02:18

Hay personas que en su discurso habita el poder de transformar el sentimiento de soledad existencial en algo de repente lleno de significado, un significado tan nítido y revelador para quién les escucha, que el hecho de sentir vacío durante la estancia en esta gran desconocida que es la vida, se convierte de repente en algo absurdo, ilícito, casi vergonzante….. esas personas son los sabios, no los sabios que tanto y tanto han leído en las bibliotecas o en sus casas sino los sabios que tanto y tanto han vivido y en ése vivir, ven al miedo como un enemigo antiguo, tan conocido, que ya le nombran sin miedo…. entre los pliegues viejos de la voz de esas personas nacen esas flores, que solo nacen en la voz cuándo se es viejo, esas flores que de repente te hacen entender que merece la pena luchar por la primavera….Él era una de esas personas, un marco ajado por el paso del tiempo donde dentro se dibujaban los ojos de un niño y por donde a través de cada poro del tapiz, se filtraban las caricias de sus palabras directamente desde su alma, que es desde donde tienen que venir las palabras, hasta el corazón, que es a donde tienen que llegar, de quién le escuchara…. Él era uno de esos “padres ideológicos” que tanta falta han hecho siempre, pero sobre todo que tanta falta hacen ahora…..
José Luis Sampedro, antes de parar dejaste bien claro que había muchos motivos para seguir....Gracias.